Murillo
 

Al igual que los niños y niñas de la seño María Jesús, los de la seño Alicia también hemos trabajado a Murillo. Hemos conocido su vida y su obra más significativa. Hemos comentado en clase algunos de sus cuadros más importantes y hemos ido plasmando por escrito lo aprendido a través de fichas.

Nadie se ha quedado sin escribir el título de las obras puesto que si no sabíamos escribirlo solos nos hemos buscado nuestras mañas para hacerlo.

Hemos dibujado la obra Inmaculada concepción con sus querubines y todo.

La mamá de nuestra seño, que es una aficionada a la pintura, nos ha visitado y mostrado qué útiles se necesitan para pintar, además nos ha hablado de la mezcla de colores y de diferentes técnicas que se pueden usar para pintar. Nos explicó también cómo se hacían los retratos y a la hora de los rincones dos niñas le pedimos a la seño que posara para así poder retratarla.

Todo esto ha estado muy interesante pero por supuesto lo que más nos ha gustado es ir a visitar el Museo de Bellas Artes y contemplar in situm los cuadros de Murillo que habíamos trabajado en clase. Nuestro guía, que era una persona muy simpática, nos explicó primero que el edificio donde nos encontrábamos había sido un convento y dimos un paseo para ver sus patios.

Una vez en la sala de Murillo nos impresionó ver lo grandes que eran sus cuadros y no podíamos reprimir las ganas de nombrar los que conocíamos.

Nos gustó mucho la experiencia de tumbarnos en el suelo con unos prismáticos para observar los detalles del techo.

A la salida desayunamos en la plaza del Museo y para hacer la espera de los compañeros de la seño María Jesús más amena, dos mamás nos leyeron un cuento. Por cierto, ¡muchas gracias a los cuatro familiares que nos acompañaron!

Para concluir con todo el material trabajado hemos hecho un librito que nos ha quedado así de bonito y hemos llevado a casa.

Los niños y niñas de la seño Alicia.

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